Guerra de las renovables al Gobierno por 30.000 millones de euros de subvención

Publicado el 22-04-2010 , por Miguel Ángel Patiño

Asociaciones y empresas de energías renovables en España están movilizando toda su artillería contra las intenciones del Gobierno de revisar al completo todo el sistema de subvenciones a ese tipo de instalaciones.

 

El Ministerio de Industria quiere realizar un drástico ajuste desde el 1 de julio. En juego hay cerca de 30.000 millones de euros entre este año y 2013.

Uno de los planteamientos que baraja Industria es realizar un recorte global en primas de todas las tecnologías y todas las instalaciones, incluidas las que llevan años funcionando. Es decir, con carácter retroactivo. Las empresas de renovables que cotizan en bolsa sufrieron ayer un fuerte varapalo ante esta perspectiva.

Fuentes de Industria dijeron ayer que no hay “nada decidido”. Para muchas empresas es la confirmación de que se está estudiando una fórmula que, de aplicarse, cambiará totalmente las reglas de juego preestablecidas. “Se crea una enorme inseguridad jurídica de consecuencias imprevisibles”, aseguran fuentes del sector, ya con la mente puesta en los tribunales.

Meses calientes
Otras fuentes de Industria dan por hecho que se “avecinan meses calientes”. Será el chaparrón total a una tormenta que ya viene de lejos. Las primas a las instalaciones verdes, por la energía eléctrica que producen, es un asunto polémico desde hace dos años. El Gobierno ha modificado varias veces la legislación para intentar encajar en el sistema energético ese sobrecoste, que se ha disparado por el enorme desarrollo en España de la energía verde, al calor de unas subvenciones muy suculentas.

La batalla ha explotado en los últimos días. Esta semana se conoció que las primas a las instalaciones de régimen especial (copadas por las renovables) se desbocaron en 2009, con 6.215 millones de euros (2.200 millones de euros más que lo previsto), tal como publicó EXPANSIÓN el pasado martes. Las subvenciones verdes han terminado descuadrando las cuentas de todo el sistema eléctrico. El pasado año se produjo un agujero entre ingresos y gastos de más de 4.600 millones, al margen de otras distorsiones (muchas instalaciones convencionales se están quedando paradas porque a las renovables se les da prioridad).

Estos desajustes han provocado una guerra sin cuartel en el sector energético a nivel empresarial. Se ha plasmado en declaraciones como la de los responsables de Gas Natural esta semana, cuestionando que España no es un país tan rico como para permitirse el lujo de las primas. Ocurre en un momento en el que la demanda ha sufrido caídas históricas por la crisis.

Cada empresa trata, a codazos, de hacerse un hueco en el negocio de la generación, en el que ahora no caben todos. La diana de todos los disparos termina en Industria. Todas las partes le acusan del desconcierto que se está creando. Por ejemplo, un Gobierno que se autodefine como el más ecologista de todos va a aprobar incentivos para el contaminante carbón al tiempo que recorta primas a las renovables. El sector de renovables ha venido desplegando una batería de argumentos para contrarrestar las críticas por las excesivas primas y otras acusaciones (por ejemplo las de especulación).

Ahora tratan de activar un frente más agresivo. Las distintas asociaciones (tradicionalmente divididas por divergencias empresariales y tecnológicas), como Appa, Asif, AEE o AEF, están manteniendo contactos para hacer “lobby” común.

Algunas están reclamando reuniones urgentes al Gobierno pidiendo que clarifique el asunto, enviando cartas a Industria y a Presidencia del Gobierno.

Consultas autonómicas
Las alarmas saltaron la semana pasada, cuando algunas asociaciones lograron enterarse de que el Gobierno está consultando extraoficialmente a consejeros de Industria de distintas Autonomías cómo abordar un recorte de primas generalizado. Podría haber distintas fórmulas, como reducir la cantidad a percibir, o el tope de años de la subvención.

Vuelta de tuerca
Dos años bajo lupa
Desde hace dos años, el Gobierno ha intentado ordenar las renovables, para evitar que se desboquen. Atraídas por las suculentas primas, el régimen especial creció en cinco años de 17.480 a 30.700 megavatios.

El sol quema
El ajuste empezó con la fotovoltaica, que entre 2007 y 2008 se quintuplicó.

Los sin papeles
En 2009, Industria ideó un sistema para limitar las nuevas instalaciones, con la preasignación. El que no tuviera papeles en regla, no tendría licencia de instalación.

Hoja de ruta
El preregistro se colapsó. Industria fue dando licencias con cuentagotas hasta que a finales de 2009 estableció una “hoja de ruta” para 2010- 2013, con un tope de unos 10.000 MW nuevos.

Ajuste Zurbano
El Ejecutivo lanzó la idea de un ajuste en su propuesta de pacto anticrisis, que luego intentó concretar en el decreto Zurbano. Ahora lo negocia con partidos políticos. Entendía que las primas se han desbocado y son insostenibles.

La previsión no vale
Las primas a las renovables en 2009 superaron en 2.200 millones los 4.000 millones programados. E incluso superaron el presupuesto para 2010 (5.900 millones). La hoja de ruta contempla casi 30.000 millones para el periodo 2010 hasta 2013. Esa cantidad es la que ahora está en juego en la guerra de las renovables. Además de cuánto, también importa cómo será el recorte. Una fórmula es que se acorten los 15-25 años que tienen de prima fija las instalaciones.

FUENTE: EXPANSION

¿Son competitivos los megavatios ‘made in Spain’?

Publicado el 23-04-2010 , por Miguel Ángel Patiño

Este año, algunos no salían de su asombro cuando, hace meses, en el mercado mayorista de electricidad español la luz empezó a venderse a cero euros. ¡Bingo! El gratis total. España, un país energéticamente muy dependiente del exterior, iba camino de reinventar el mundo.

 

Hasta se permitía pisotear el orgullo francés, y la competitividad de sus nucleares. España viene manteniendo este año, de forma sistemática, el precio de generación más barato de Europa (ver EXPANSIÓN del 11 de marzo). Ayer, el megavatio hora español estaba a 36 euros, frente a los 39 euros de Reino Unido, los 61 euros de Francia, los 53 euros de Alemania o los 64 euros de Italia.

¿Acaso el resto de Europa es idiota? ¿Dónde está el truco? El mercado eléctrico siempre ha sido complejo, pero ahora está provocando una gran bronca político-empresarial. La madre de todas las peleas es culpa de la crisis económica, que, en 2009, por primera vez en la historia, hizo descender el consumo de la demanda eléctrica en España. La crisis puso en evidencia los excesos del boom.

España ha ocupado la quinta posición mundial entre los mejores países para invertir en energías verdes, según un informe de Ernst & Young, que ahora sitúa al país en sexto lugar. Las renovables, atraídas por subvenciones generosas, pasaron de 17.500 megavatios (MW) en 2004 a 30.700 en 2009.

Si la crisis no hubiera hundido la demanda, las renovables seguirían entrando en el sistema eléctrico sin problemas, conviviendo pacíficamente con el carbón, las nucleares o los ciclos combinados de gas. Mientras dura una fiesta económica (con crédito en abundancia, y negocio que parece ilimitado), no se piensa en la resaca que suele venir tras la borrachera inversora. Ahora sobra de todo, excepto dinero. Los ciclos combinados funcionan al 40%.

Cientos de megavatios eólicos tuvieron que pararse hace meses para no colapsar el sistema… ¿Quién paga el botellón? Las tecnologías convencionales acusan a las renovables de desvirtuar el mercado mayorista (pool), porque entran a producir con preferencia sin marcar precio.

Técnicamente, hunden el pool, pero luego se pasan por la ventanilla trasera para cobrar subvenciones (6.215 millones de euros en 2009, el doble de lo que costó toda la energía eléctrica producida en el pool). Los sistemas tradicionales, dicen las renovables, no son Blancanieves. Durante años han manipulado los precios del pool con el mercado paralelo de las restricciones, llegando a cobrar mil euros por megavatio.

Las acusaciones, de uno y otro bando, se enconan. Salvador Gabarró, presidente de Gas Natural Fenosa, arremetió esta semana contra los excesos de las renovables, reivindicando subidas del 20% en la tarifa de la luz para soportarlas. Alguna de las asociaciones de energía verde, que ayer hicieron piña, creando un lobby común por primera vez, dijeron que el Gobierno “no tiene por qué hacerle la cuenta de resultados a la gasista”.

Europa tiene varios tipos de ayudas verdes; las primas de España frente a ayudas fiscales y fórmulas flexibles

Hasta la aritmética pura de los números (teóricamente objetiva), es enrevesada. El sistema de ayudas español a las renovables está en la media europea, alegan en las empresas verdes, basándose en informes como el de Emerging Energy Research (ver gráfico).

Pero hay que tener en cuenta que los sistemas son muy distintos (primas, certificados verdes, ayudas fiscales, fórmulas flexibles referenciadas al mercado, etcétera). Y no todos los países están en la misma etapa de evolución. Por no entrar en otros asuntos técnicos. En México, hay grupos españoles como Renovalia que van a invertir sin primas, porque la eólica es rentable por sí misma, con 4.000 horas de funcionamiento al año. En España, la media son 2.200 horas.

FUENTE: EXPANSION

Energías renovables, en el punto de mira de los inversores

Publicado el 22-04-2010 , por Carlos Fernández Landa
En física el término energía se define con la capacidad para realizar un trabajo. Sin embargo, desde un punto de vista económico, se refiere a un recurso natural y a su tecnología asociada para darle un uso industrial y económico.

 

La energía en sí misma no es un bien para el consumo final, sino un medio para satisfacer otras necesidades mediante la producción de bienes y servicios. Por lo tanto, la energía juega un papel fundamental en la economía de un país y son muchos los aspectos a considerar en el debate energético.

España ha realizado una apuesta decidida por estas energías demostrando su compromiso por reducir la dependencia exterior (superior al 80%, lo que provoca elevados déficits comerciales y vulnerabilidad en el abastecimiento energético) y por combatir la emisión de gases de efecto invernadero. En términos socioeconómicos, los beneficios asociados a las renovables han sido la creación de empleo y de un tejido empresarial de referencia internacional.

El pasado junio, se publicó la directiva europea sobre el fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables. La norma forma parte de las medidas de UE para situarse en la vanguardia mundial en política energética y reducir las emisiones de efecto invernadero en un 20% en 2020. A España le asigna un objetivo del 20% para 2020, lo que exige realizar en los próximos diez años un esfuerzo de desarrollo de energías de origen renovable casi tres veces superior al realizado en los últimos veinticinco. La directiva establece objetivos vinculantes (las energías renovables deberán representar un 20% del consumo total energético en 2020 y una cuota mínima del 10% de biocombustibles en el transporte), e insiste en la integración de fuentes renovables en el sector del transporte, edificación y urbanismo.

El Gobierno presentó en marzo su propuesta de mix energético español para el año 2020, estimando que el 22,7% sobre la energía primaria y el 42,3% de la generación eléctrica será de origen renovable Una apuesta por las energías renovables, principalmente, la eólica (tanto onshore como offshore) y la solar. Según el Gobierno, la potencia verde instalada en España alcanzará los 74.547 megavatios en 2020, un 87,7% más que los 39.721 megavatios instalados a cierre de 2009, lo que seguirá atrayendo a potenciales inversores.

Atractivo para potenciales inversiones
Las inversiones en energías renovables en España son muy atractivas para diferentes tipos de inversores y empresas. Eléctricas que han querido mejorar su posición en renovables; corporaciones de otros sectores en busca de inversiones estables, diversificar su actividad y una rentabilidad con riesgo relativamente controlado; e inversores financieros que han visto oportunidades en un sector en auge y con necesidades de capital importantes.

La retribución está regulada durante la vida del activo, no teniendo un riesgo asociado al coste de abastecimiento. La mayoría de los recursos naturales para la generación eléctrica son gratis e ilimitados y el cliente es cautivo, por lo que el flujo de caja se encuentra prácticamente asegurado y es bastante predecible. En el entorno de los actuales tipos de interés, invertir en energías renovables presenta una rentabilidad atractiva y un riesgo relativamente bajo. Eso sí, siempre y cuando se hayan hecho los deberes antes de realizar la inversión: una correcta evaluación del recurso, que la calidad y rendimiento de los equipos e instalaciones sean las adecuadas y se haya controlado todo el proceso de ingeniería y montaje.

El desarrollo y promoción de las energías renovables no se ha producido por igual entre las diferentes tecnologías, debido a la accesibilidad del recurso natural y de la tecnología y, principalmente, a las distintas ayudas económicas ofrecidas por el Gobierno, que han estimulado la inversión e incentivado la rentabilidad de los proyectos.

A la incertidumbre actual de los planes de incentivos a las inversiones en energía verde, se une la revisión del sistema tarifario de las energías renovables que debe realizarse antes del 31 de diciembre de 2010; dentro del marco de hacer compatibles el cumplimiento de los objetivos de producción de electricidad de origen renovable establecidos en el horizonte 2020 con los principios generales de garantía del suministro, competitividad y respeto al medio ambiente.

Otro de los atractivos para la inversión en estos proyectos es la financiación asociada a los mismos, permitiendo un alto grado de apalancamiento considerando incluso el actual entorno económico. No obstante, en la actualidad, estos grados de apalancamiento se han reducido respecto a años anteriores, exigiendo las entidades financieras ratios de cumplimiento de covenants más estrictos y spreads más elevados.

El perfil del inversor
El perfil del inversor y la rentabilidad esperada de una inversión en renovables están condicionados a la fase de desarrollo del proyecto en la que se sitúe (desarrollo, construcción y operación).

Una vez superados los riesgos propios de las fases de desarrollo (elección de la tecnología y ubicación, análisis de viabilidad y trámites administrativos), los proyectos cuentan con una alta visibilidad de los flujos de caja futuros, aunquesiguen exigiendo una importante inversión inicial, seguida de la búsqueda de la financiación asociada durante el periodo de construcción. En aquellos años en los que el acceso a financiación no estaba limitado, se realizaban inversiones altamente apalancadas mediante esquemas de financiación project finance, reduciendo así el coste de capital y minimizando el coste financiero en la etapa de promoción.

Dependiendo del perfil del inversor, podemos encontrar aquéllos que, asumiendo un mayor riesgo en la fase de desarrollo de la inversión obtengan mayores rentabilidades, mientras que otros que asumen la inversión en la fase de operación, obtienen una menor rentabilidad pero tienen un riesgo controlado. Este tipo de operaciones resultan muy atractivas para fondos de infraestructuras o fondos de pensiones, que buscan inversiones con poco riesgo y flujos de caja estables.

No obstante, no debemos olvidarnos que, actualmente, dentro del sector energético, hay otros activos que generan mucho interés, además de las energías renovables, como es el caso del sector gas, cabe destacar las desinversiones realizadas y previstas por los principales players nacionales (la operación realizada por Gas Natural y la anunciada por Endesa).

Transacciones en España
Dado el nivel de desarrollo de las energías renovables en España, la actividad de compraventa de este tipo de activos ha sido y es muy intensa. De las diez principales transacciones de renovables del año 2009 en Europa, cuatro fueron sobre empresas españolas. Las transacciones de renovables en Europa en el ejercicio 2009 supusieron un valor de casi 13.000 millones de dólares (9.704 millones de euros), de los cuales el 44% correspondieron a operaciones realizadas sobre activos españoles. Nos encontramos con operaciones corporativas, como el acuerdo entre Enel y Acciona que incluía parte de los activos de renovables de Endesa, transacciones en energía solar, como las inversiones realizadas por Foresight o HG Capita, o transacciones que también realizaron operadores como AES, Fotowatio o Inveravante.

España ha desarrollado un papel importante a nivel mundial en el desarrollo, evolución y uso de las energías renovables. La actual preocupación de dependencia energética y cambio climático hace que las perspectivas de crecimiento del sector sigan altas (principalmente activos de energía solar –fotovoltaica y termosolar– y eólicos). Como consecuencia del entorno económico y de las características de las renovables, inversores de perfiles diferentes están atentos al sector y a la industria que le rodea. Todo hace indicar que seguirá habiendo movimientos este año. Hay operadores que tienen encima de la mesa planes de salida a bolsa, como Renovalia, T-Solar, Abengoa Solar o Eolia.

Esperemos que la regulación siga apostando por el sector y adoptando las medidas que nos permitan seguir en la senda de desarrollo con todos los beneficios que ello implica.

Un sector en alza
– La UE se ha puesto como objetivo que las energías renovables representen el 20% del consumo energético de Europa en 2020.

– España ha apostado fuerte por las renovables. El Gobierno prevé que la potencia media instalada en España crezca un 87%, hasta alcanzar los 74.547 megavatios en 2020.

– Las transacciones de renovables en Europa alcazaron en 2009 un valor de casi 13.000 millones de dólares, de los cuales un 44% correspondió a transacciones realizadas sobre activos españoles.

Socio del grupo de Transacciones de PricewaterhouseCoopers

Fuente : expansion

El Gobierno decide poner coto a la burbuja energética

Industria reducirá las primas a las renovables, pese al discurso verde del presidente Zapatero  |  El Gobierno plasma por primera vez el mix energético con las pautas hasta el 2020  |  PSOE y PP no han llegado a un pacto energético pese a negociar cuatro meses

El fomento de las energías renovables forma parte del mensaje central del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que ve en ellas una de las escasas bazas de prestigio con las que juega la economía española en el exterior. Sin embargo, la proliferación de este tipo de instalaciones, alimentada por una política de primas generosa para las empresas que la desarrollan, puede llevar a la insostenibilidad del sistema energético español. Ante esta situación, el Gobierno se enfrenta al dilema de recortarlas o, de lo contrario, aceptar lo que algunos expertos vaticinan: tras el sector inmobiliario, las energías renovables pueden ser la próxima burbuja especulativa.

Molinos en el mar

Entre las principales novedades de la hoja de ruta energética diseñada por el Gobierno para el 2020 destaca la instalación de 5.000 megavatios de potencia eólica offshore, esto es, la instalación de molinos de viento en el mar. Hasta ahora en las costas españolas no se han visto los gigantes eólicos que aprovechan la fuerza del viento. las olas. Sin embargo, la costa catalana podría ser de las primeras.

Miembros de la Generalitat han mantenido contactos con fabricantes como Siemens, Alstom o Prysmian (véase La Vanguardia del 20 de marzo) para calibrar las bondades de esta tecnología. Pese a que Catalunya lleva cierto retraso en la implantación de parques eólicos, no se descarta que sea una de las primeras comunidades en implantar estas tecnologías. La cuestión es importante porque implica la creación de una industria auxiliar vinculada capaz de generar empleo, como ocurre en el Reino Unido o Dinamarca.

La cogeneración de gas natural es otra de las novedades del plan, ya que casi doblará la potencia prevista, al pasar de 5.387 MW a 9.271 MW en diez años. Pese a que por primera vez se ha esbozado en España un mix energético hasta el 2020, esto no significa que tenga que ser inamovible. Se irán moldeando y reduciendo las subvenciones en función de cómo se desarrollen los distintos mercados. Por ejemplo, si el precio de la materia prima baja, como ha sucedido con el silicio –necesario para la fabricación de las placas fotovoltaicas– se reducirán los costes y, por lo tanto, las ayudas. Como dicen algunos expertos: no es lo mismo fabricar diez coches exclusivos que cien en serie. Lo mismo sucede con las renovables.

El problema no es fácil de resolver. El Gobierno quiere seguir adelante con sus objetivos de conseguir que el 20% de la producción energética española proceda de renovables en el año 2020. Pero al mismo tiempo debe conducir esa transición sin que los grupos de energía tradicionales se vean perjudicados.

Por ello se está negociando un nuevo marco jurídico con el sector fotovoltaico a petición de la propia industria y a lo largo del 2010 se revisarán las primas al negocio eólico y termosolar. Además, se elaborará el nuevo Plan de Renovables 2011-2020, en el que se recogerán los objetivos en cuanto a potencia instalada.

Ante la falta de sintonía entre el PP y el PSOE para llegar a un gran pacto energético y tras intercambiar papeles ambos partidos durante los cuatro últimos meses del 2009, el Gobierno optó por presentar un mix energético en su propuesta para la recuperación económica del pasado 1 de marzo. El Gobierno incluyó además aspectos como la revisión de los costes regulados o de la legislación nuclear.

La propuesta de mix energético del Gobierno no parece gustar a nadie. Sin embargo, el problema de fondo es la confrontación entre tecnologías muy diferentes en un marco de caída de la demanda. Así, el importante incremento en energía eólica y solar que se pretende instalar en el 2020 se compensa en el plan reduciendo la generación de ciclos combinados de gas natural. Contar dentro de diez años con una potencia instalada de renovables de 74.547 megavatios (frente a los 39.721 megavatios del 2009) perjudica ahora mismo a Endesa, Gas Natural-Unión Fenosa, Iberdrola o EDP, que cuentan con centrales de carbón, nucleares, hidráulicas y ciclos combinados. Pese a todo, estos grupos controlan filiales de renovables. Resultado: en unos foros defienden una postura y en otros, la contraria. En el extremo opuesto están los intereses de la industria verde, que considera que la incertidumbre del marco retributivo y jurídico hace peligrar más de 18.000 puestos de trabajo sólo en 2010.

Según algunas fuentes, Industria aprovechará el paquete de medidas económicas que se aprobarán el 9 de abril para dar luz verde a alguna de sus propuestas.

En Unesa, la patronal de las eléctricas, denuncian que el mix energético “generará fuertes sobrecostes, que el Ejecutivo no ha cuantificado”. También critica que el Gobierno estima que la demanda eléctrica crecerá en torno al 20% en diez años, cuando ahora registra caídas no vistas desde hace tiempo. Y entre sus propuestas, el lobby eléctrico defiende que los presupuestos generales del Estado incluyan una partida para financiar la penetración de las renovables.

En esta línea, informes elaborados en el entorno de esta patronal señalan que la actual política de primas del denominado régimen especial (eólica, solar, termosolar, biomasa…) supondrán en los diez próximos 10 años pagos de 150.000 millones, que en última instancia pagarán los consumidores de su bolsillo.

Una de las claves es que, ahora mismo, a la hora de aportar energía al sistema, la procedente de las renovables tiene prioridad, con lo que si son años de lluvia, aire y sol el resto de tecnologías, excepto las nucleares cuyas centrales no se pueden detener, permanecen a la espera, pero siempre listas para entrar a funcionar en cualquier momento. Por este y otros motivos, se quejan las eléctricas tradicionales y exigen que esa disponibilidad se pague de alguna forma.

De acuerdo con el informe 19/2009 de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) de 23 de junio del 2009 y debido a las subvenciones aplicadas, la energía eólica tiene un precio equivalente al doble de la energía convencional y la solar tiene un precio diez veces superior. Estas subvenciones permanecen entre 20 y 25 años. No obstante, todo es relativo. Por ejemplo, los altos precios del petróleo en el 2008 contribuyeron a que las eólicas no recibieran apenas primas. Sea como fuere, existe una gran paradoja en la generación eléctrica. Desde el 2008 y lo que llevamos del 2010, los costes de generación han bajado un 55%. Por el contrario, la factura eléctrica ha subido un 6% en el 2009 y un 2,6% este enero. Y lo peor: siempre paga el consumidor.

 

FUENTE: LAVANGUARDIA.ES

 

La producción ecológica crece un 14% en 2009 en Catalunya

Según la directora general de Agricultura y Ganadería, Rosa Cubel, esta tendencia es “un éxito”, ya que los consumidores compran estos productos “a pesar de los precios elevados”

Barcelona (EUROPA PRESS). – El sector agroalimentario ecológico registró 240 nuevos operadores durante el año pasado, de los que 198 son productores y 45 elaboradores, y con los que Catalunya suma 1.431 empresas certificadas como ecológicas.

Esto supone un incremento del 13,6% respecto a 2008, según indicó hoy el conseller de Agricultura, Alimentación y Acción Rural, Joaquim Llena, que añadió que el sector ecológico aguantó “mucho mejor” la crisis que la agricultura convencional.

Además, también aumentó la superficie de cultivos ecológicos en un 13,9%, pasando de 62.331 hectáreas a 71.513, lo que representa un 5% de la superficie útil agraria de Catalunya.

El objetivo de la Conselleria, según explicó Llena, es duplicar este porcentaje en 2012, cuando finalice el Plan de Acción para la Alimentación y la Agricultura Ecológicas, que empezó en 2008 con un presupuesto de 37 millones de euros.

Los cultivos ecológicos mayoritarios en Catalunya son los típicamente mediterráneos como la vid, el olivo y los cereales, siendo la vid el producto que registró un mayor crecimiento el año pasado, de un 38%, seguida del olivo, que aumentó la superficie cultivada en un 15,4%.  En cuanto a la ganadería ecológica, predomina el vacuno de carne, con 239 explotaciones, seguido del ovino y del cabruno.

Asimismo, hoy se presentó el resultado del barómetro de percepción y consumo de los alimentos ecológicos, que refleja que un 31% de los encuestados consume este tipo de productos: un 2,6% de forma diaria, un 15,2% semanal, y un 13,2% hace un consumo mensual.

Según la directora general de Agricultura y Ganadería, Rosa Cubel, esta tendencia es “un éxito”, ya que los consumidores compran estos productos “a pesar de los precios elevados”.

Los alimentos ecológicos más consumidos son la verdura, la fruta y los lácteos, seguidos de los huevos y la carne. Por contra, el vino y la comida preparada son los que tienen menos demanda.

La motivación principal para la compra de alimentos ecológicos es la salud, en un 66,3% de los casos, pero Llena insistió en que los alimentos convencionales “son igualmente saludables”. Entre los motivos para no consumir estos productos se encuentra el precio excesivo, según un 40% de los encuestados, y la difícil localización del punto de venta, según el 35%.

Llena aseguró que Catalunya es la principal industria de transformación de productos ecológicos de España, como es la elaboración de vinos y cavas. Añadió que hay “mucho consumo interno”, pero que Catalunya es “claramente exportadora”, ya que aproximadamente la mitad de los productos ecológicos se destinan a países europeos como Alemania, Reino Unido y Francia.

Solidaridad con los agricultores
En relación a las protestas de Unió de Pagesos de este fin de semana, Llena manifestó su “solidaridad” con el sector agricultor, ya que afirmó que está viviendo una situación “dura e injusta”, y aseguró que la Conselleria está trabajando para mejorar la situación.

Entre las acciones, destacó la redacción de un manual de buenas prácticas, nuevas líneas de ayuda para los agricultores y un nuevo marco de financiación para las explotaciones de Catalunya, “si la Unión Europea lo autoriza”.

Asimismo, lamentó que el sindicato decidiera romper el diálogo con la Conselleria, y avanzó que hay sobre la mesa próximas reuniones bilaterales para recobrar las conversaciones.

FUENTE: LAVANGUARDIA.ES

 

El mapa eólico catalán, bloqueado

La dura posición de ERC está complicando la decisión del Govern sobre la ubicación de los nuevos parques eólicos que surjan a la luz de la primera normativa del tripartito en esta materia. El Govern tenía previsto identificar este mes las zonas aptas para la implantación de la energía eólica, en las que estarán situadas estas instalaciones de energía limpia. Sin embargo, las contrapartidas exigidas por ERC, entre otras cuestiones, han impedido determinar la localización de estas áreas. La designación de las denominadas zonas de desarrollo eólico prioritario aportarían unos 800 MW, y son fundamentales para que Catalunya pueda cumplir sus objetivos en materia de fomento de la energía eólica, que prevé dotarla de 3.500 MW en el año 2015.

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La ubicación de los nuevos parques eólicos se ha convertido en un elemento de discrepancias entre los partidos que apoyan al Govern. La Administración catalana se dotó el pasado día 28 de septiembre de su primera normativa para regular la implantación de los molinos de viento, y la previsión era que en cuatro meses (plazo que acaba el 28 de enero) se concretaran todos los detalles sobre su ubicación. Esta idea parece ya imposible, vistas las exigencias de ERC y los desacuerdos expresados en las reuniones de participación e información en las que han intervenido representantes del Departament d’Economia y los diputados de las diferentes formaciones que apoyan al Govern (PSC, ICV y ERC).

ERC presentó en la última reunión un documento de dos página donde se resumen las condiciones que impone esta formación a cambio de aceptar las ocho zonas de desarrollo eólico prioritario definidas por el Govern y que estarán repartidas por diversos puntos de Catalunya. Estos son los lugares idóneos seleccionados para albergar los parques y que serán adjudicados mediante un concurso a las empresas promotoras ofertantes.

En su documento, ERC presenta sus peros. Concretamente, la formación independentista pide (a cambio de dar su apoyo) que el Govern tome medidas para que se frene la construcción de cinco proyectos de parques eólicos que cuentan con autorización (en virtud de la normativa en vigor). Se trata de proyectos de parques considerados “problemáticos” por este partido y por diversas plataformas opositoras a la energía eólica. Concretamente, son los previstos en La Jonquera (Sant Julià), Portbou (Tramuntana), El Pinell de Brai (Brois) y Prat del Comte (Coll Ventós y La Tossa del Vent). El documento de ERC pide que se busque “alguna fórmula legal para poder negociar con los promotores algún tipo de compensación a cambio de la renuncia” de estos parques.

Además, ERC considera que debería ser considerado “inviable” el plan de la empresa Gamesa de construir un conjunto de 32 miniparques eólicos en la comarca del Alt Empordà y reclama igualmente que en la adjudicación de estos parques se dé prioridad a los proyectos que estén acompañados de inversión privada o institucional del territorio afectado. Otra condición es que, junto con las zonas de desarrollo eólico prioritario, se impulse un programa de fomento de los miniparques eólicos, “algo que hasta ahora no se ha previsto” dice el documento de ERC.

Fuentes conocedoras de estas conversaciones indicaron que, visto el desacuerdo, el secretario de Economia, Andreu Morillas, hizo saber de manera rotunda a los representantes de ERC –en la última reunión– que “este asunto corresponde al Govern ” y que sería este el que decidiría”.

En relación con las peticiones de ERC, el Departament d’Economia (competente en materia de energía) cree “razonable” algún tipo de negociación sobre la posibilidad de dar entrada al capital privado del territorio afectado; e incluso aceptaría ciertos retoques en la ubicación de algunos proyectos de parques cuando sea posible; pero rechaza que se pueda echar atrás en el proceso de autorización de los proyectos que ya tienen todos los permisos con la normativa anterior. “No puede haber una reconsideración de los proyectos aprobados porque eso sería introducir una inseguridad jurídica enorme”, dijeron fuentes próximas al Departament d’Economia. Diversas fuentes estiman además que es innegociable que los municipios puedan fijar un veto a la localización de los parques: “Si se echa para atrás una autorización, se crea un precedente muy negativo, y otros alcaldes pueden tener esa misma tentación si surge una plataforma opositora”.

Fuente: www.lavanguardia.es

 

 

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